El servicio DHCP nos permite configurar de una forma centralizada, remota y automática la conflagración de red de las maquinas de nuestra red, facilitándonos las tareas de administración.
Servidor DHCP
Una vez que nuestro encaminador tiene configurados los interfaces (como poco uno publico y otro de nuestra red privada), pasaremos a instalar y configurar el servicio DHCP para poder configurar el resto de las maquinas de forma automática.
Para habilitar el servicio DHCP tendremos que bajarnos los ports de FreeBSD y compilar e instalar el paquete isc-dhcp30-server.
Ya instalado, cambiaremos los permisos de ejecución del script de DHCP para que cuando lo habilitemos en el arranque de la maquina pueda ser ejecutado, y ya solo nos quedara configurar el servicio
Los parámetros a configurar serán:
- Tiempo de concesión
- Nombre de nuestro dominio
- Nombres de servidores de nombres (dirección IP de servidores primario y secundarios)
- Puerta de enlace predeterminada
Con estos parámetros tendremos los datos los parámetros por defecto configurado, ahora pasamos a configurar cada una de nuestras subredes, en las cuales configuraremos:
- Parámetros específicos de subred (por si varían respecto los parámetros generales)
- Rango de direccionamiento dinámico (direcciones IP dinámicas para las concesiones)
- Asignaciones estáticas de direcciones IP
- Asignaciones dinamias de direcciones IP
Otra cosa importante relacionada con el servidor DHCP es el modificar los logs del sistema para que este demonio no vuelque por consola todos los mensajes, de forma que lo pasaremos a un fichero, útil si queremos consultar los mensajes
Cliente DHCP
En el lado cliente deberemos de habilitar el servicio DHCP para el interface que queramos.
Además, si no queremos que los parámetros de conflagración que nos pasa el servidor DHCP machaquen los que ya tiene nuestra maquina, deberemos de modificar la conflagración del cliente especificándole los parámetros que queremos que se mantengan.
martes, 10 de marzo de 2009
Puesta a punto del encaminador y servicio NAT
Un encaminador permite hacer de puerta de enlace entre una red y otra, como es el caso de nuestra red privada e "Internet", lo cual sera necesario si queremos ofrecer servicios desde nuestra red al exterior.
El servicio NAT, nos permite traducir direcciones, de forma que podemos asignar una dirección o un socket de un interfaz publico (con salida a internet) a una dirección o socket de nuestra red privada, algo que puede ser muy útil si tenemos pocas direcciones publicas y varios servicios dentro de nuestra red corporativa.
El primer paso sera el crear una maquina que trabaje como encaminador, y así mismo, que ofrezca un servicio NAT a las ip's publicas para poder distribuir mas adelante servicios y poder acceder a las maquinas de dentro de la red.
Lo único que tendremos que hacer sera configurar la maquina para habilitar todos los servicios, meter las rutas para que la red corporativa tenga salida a Internet y mas adelante, cambiar las reglas de NAT.
El servicio NAT, nos permite traducir direcciones, de forma que podemos asignar una dirección o un socket de un interfaz publico (con salida a internet) a una dirección o socket de nuestra red privada, algo que puede ser muy útil si tenemos pocas direcciones publicas y varios servicios dentro de nuestra red corporativa.
El primer paso sera el crear una maquina que trabaje como encaminador, y así mismo, que ofrezca un servicio NAT a las ip's publicas para poder distribuir mas adelante servicios y poder acceder a las maquinas de dentro de la red.
Lo único que tendremos que hacer sera configurar la maquina para habilitar todos los servicios, meter las rutas para que la red corporativa tenga salida a Internet y mas adelante, cambiar las reglas de NAT.
Analisis de entorno de red
| Lo primero que tenemos que planificar es como va a ser nuestra red y como vamos, en principio, a repartir los distintos servicios en las distintas maquinas, asi como el nombre de dominio de nuestra red privada y el nombre de las maquinas. |
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